Qué es cada cosa
WordPress es un gestor de contenidos: un programa ya hecho al que le pones una plantilla y plugins (piezas de otros) para añadir funciones. Una web a medida se programa para tu negocio y solo lleva lo que usa.
Las dos opciones son legítimas. La diferencia no está en cómo se ven el primer día, sino en lo que pasa durante los años siguientes: quién la actualiza, cuánto tarda en cargar y cuánto pagas por mantenerla.
Cuándo WordPress sí es buena opción
WordPress tiene sentido cuando el contenido manda. Por ejemplo:
- Un blog o una revista grande, con decenas de artículos al mes y varias personas publicando, cada una con su usuario y sus permisos.
- Presupuesto cero y alguien que lo mantenga. Si tienes a una persona de confianza que se encarga de actualizarlo, hacer copias y vigilarlo, WordPress puede funcionar años sin problemas.
- Un equipo que ya lo conoce. Si tu gente sabe usarlo y está cómoda, cambiar solo por cambiar no compensa.
- Algo que quieres montar tú este fin de semana para probar una idea, sin intención de que dure.
En estos casos, WordPress es una herramienta razonable. El problema aparece cuando se usa para lo que no es.
Cuándo una web a medida sale mejor
Para la mayoría de negocios locales, la web hace tres cosas: explica qué haces, te hace aparecer en Google y consigue que te escriban o te pidan cita. Para eso no hace falta un gestor de contenidos con cuarenta plugins.
Una web a medida suele salir mejor cuando:
- Cambias el contenido pocas veces al año. Los horarios, una foto nueva, un precio. Eso se hace en cinco minutos sin tener un panel lleno de botones.
- Te importa que cargue rápido. Una web que solo lleva lo que usa pesa menos. En el móvil, con poca cobertura, se nota.
- No quieres sustos de seguridad. Muchos problemas de WordPress vienen de plugins sin actualizar. Si no hay plugins, no hay plugins que actualizar.
- Necesitas algo concreto, como reservas con tus normas, pagos de una señal o varios idiomas, y no quieres encadenar tres plugins de pago para conseguirlo.
La tabla para comparar
| WordPress | Web a medida | |
|---|---|---|
| Precio de entrada | Bajo si la montas tú; parecido si la encargas | Desde 450 € (la nuestra) |
| Quién la cambia | Tú, desde el panel | Tú con un editor sencillo, o nos lo pides |
| Velocidad | Depende de la plantilla y de los plugins | Rápida de serie: solo lleva lo que usa |
| Seguridad | Hay que actualizar núcleo, plantilla y plugins | Menos piezas de terceros y menos superficie de ataque |
| Coste anual | Alojamiento + licencias de plugins + alguien que la actualice | Una cuota de mantenimiento con todo dentro |
| Funciones especiales | Un plugin para cada cosa, a veces de pago | Se programa lo que necesitas |
| Si te vas | Te llevas la web, pero dependes de los plugins | Te llevas el código, el dominio y los correos |
Lo que casi nadie cuenta: el coste de mantenerla
Montar un WordPress es barato. Mantenerlo bien no tanto. Hay que actualizar el núcleo, la plantilla y cada plugin, comprobar que nada se ha roto tras actualizar, renovar las licencias de los plugins de pago y hacer copias.
Pongamos una web de negocio típica en WordPress, con los plugins de pago que más vemos:
| Plugin | Para qué | Licencia al año (1 web, sin IVA) |
|---|---|---|
| Elementor Pro | Maquetar las páginas | unos 60 $ |
| WP Rocket | Que no vaya lenta | unos 59 $ |
| Yoast SEO Premium | Posicionamiento | 118,80 $ |
| WPML (si la tienes en dos idiomas) | Traducciones | 99 € |
Son unos 220 € al año solo en licencias, y unos 320 € si la web está en dos idiomas. Y eso antes de pagar el alojamiento y a alguien que la actualice. Los precios cambian a menudo, pero el orden de magnitud es este: solo en plugins puedes gastar más que en el mantenimiento entero de una web a medida.
Si nadie la mantiene, el coste aparece de golpe: una web que alguien hackea un verano, que va cada vez más lenta o que deja de funcionar tras una actualización. Lo explicamos con detalle en qué incluye el mantenimiento de una web.
Para que tengas la referencia: nuestro mantenimiento cuesta 15 €/mes para una web que no editas tú y 25 €/mes si la editas, con alojamiento, copias, actualizaciones, vigilancia cada 5 minutos e informe mensual. Sin permanencia.
Ya tengo WordPress, ¿lo cambio?
No necesariamente. Si funciona, carga bien y alguien la mantiene, déjala. Cambiar por cambiar es gastar dinero.
Plantéatelo si te pasa alguna de estas cosas:
- Tarda más de tres o cuatro segundos en abrirse en el móvil.
- Te han hackeado alguna vez o te salen avisos de seguridad.
- Pagas licencias de plugins que no sabes ni para qué sirven.
- Nadie sabe actualizarla y te da miedo tocar nada.
Si te reconoces en dos o más, vale la pena revisarla. Si al final pasamos tu contenido a una web nueva, te contamos cómo lo hacemos en la página de mantenimiento.