Cómo saber si tu web va lenta (de verdad)
Abre PageSpeed Insights, pega la dirección de tu web y espera un minuto. Es la herramienta gratuita de Google y mide tu web como la ve un móvil normal con una conexión normal, no como la ves tú desde el ordenador de la tienda con fibra.
Te dará una nota de 0 a 100 y un montón de números. No te agobies. Fíjate solo en tres cosas, en la pestaña Móvil:
| Lo que mide | Qué significa | Bien si… |
|---|---|---|
| LCP (Largest Contentful Paint) | Cuánto tarda en aparecer lo principal: la foto grande o el titular | menos de 2,5 segundos |
| INP (Interaction to Next Paint) | Cuánto tarda en reaccionar cuando tocas un botón | menos de 200 milisegundos |
| CLS (Cumulative Layout Shift) | Si las cosas saltan de sitio mientras carga | menos de 0,1 |
Si las tres salen en verde, tu web no va lenta: el problema está en otra parte. Si salen en rojo, sigue leyendo.
Un truco: prueba también la web de tu competencia. Si la suya carga en la mitad de tiempo, ya sabes con quién te comparan los clientes que dudan entre los dos.
Las cinco causas que vemos casi siempre
1. Fotos enormes
Es la causa número uno, con diferencia. Subes la foto tal como sale del móvil (4.000 píxeles de ancho, 5 MB) y la web la enseña en un hueco de 800 píxeles. El navegador se descarga los 5 MB igualmente.
Una foto bien preparada para web pesa entre 100 y 300 KB. Si tienes diez fotos en la portada, la diferencia es enorme. Y en el móvil, con 4G a medio gas, todavía más.
2. Demasiados plugins
Típico de WordPress: un plugin para el formulario, otro para el slider, otro para las cookies, otro para el SEO, otro para la galería… Cada uno añade su código, sus estilos y, a veces, sus consultas a la base de datos. Veinte plugins no son raros. Y la mitad no se usan, pero se cargan igual.
3. Constructores visuales (Elementor, Divi, Wix…)
Te dejan montar la web arrastrando bloques, y eso tiene un precio: generan mucho más código del necesario para que todo funcione con cualquier diseño. No es que sean malos. Es que están pensados para que sea fácil hacerla, no para que vaya rápida.
4. Un alojamiento barato
El hosting compartido de 2-3 € al mes mete cientos de webs en el mismo servidor. Cuando la web del vecino tiene un pico de visitas, la tuya lo nota. Lo verás en PageSpeed como un tiempo de respuesta del servidor alto («Reduce el tiempo de respuesta inicial del servidor»).
5. Cosas de terceros
El chat de la esquina, el píxel de Facebook, el mapa de Google incrustado, el widget de Instagram, tres herramientas de estadísticas… Cada una se descarga desde otro servidor, y tu web espera a que terminen. Muchas veces nadie recuerda por qué se pusieron.
Qué arreglar primero
No hace falta rehacer la web para notar la diferencia. Por orden de esfuerzo:
- Comprime las fotos. Pásalas a WebP y al tamaño en que se ven. Con una herramienta gratuita como Squoosh lo haces tú. Suele ser el cambio que más se nota.
- Quita lo que no uses. Plugins desactivados, widgets olvidados, el chat que nadie contesta. Lo que no está no pesa.
- Revisa las herramientas de terceros. Si tienes tres de estadísticas, quédate con una. El mapa de Google se puede cargar solo cuando alguien hace clic.
- Cambia de alojamiento si el servidor tarda más de medio segundo en responder. Aquí ya conviene que te ayude alguien.
- Plantéate una web nueva si después de todo esto sigue en rojo. A veces el problema es la base: un tema pesado con un constructor encima y veinte plugins no se arregla con parches.
Nuestra opinión: si tu web tiene más de cinco años, está hecha con un constructor visual y la mantiene «un conocido cuando puede», suele salir más a cuenta empezar de nuevo que ir parcheando. Si es relativamente reciente, los tres primeros pasos muchas veces bastan.
Por qué importa (y no solo para Google)
Google usa estas mismas métricas como una de las señales para ordenar los resultados. No es la más importante, pero entre dos webs parecidas, la rápida tiene ventaja.
Lo que más importa, de todos modos, es la persona que te busca desde el móvil, por la calle, para pedir cita. Si tu web tarda en enseñar el teléfono o el botón de reservar, hay muchas probabilidades de que vuelva atrás y toque el siguiente resultado. No lo verás en ningún informe: simplemente, ese cliente no llega.